

La azafata asesina (relato)
LA AZAFATA ASESINA Nervios. Como siempre, sentía muchos nervios antes de embarcar en el avión y eso que me había tomado un par de “Lexatines”. Me habían hecho el mismo efecto que si me hubiese comido un par de albóndigas. Ojalá existiera un tren que uniese Madrid con Palma de Mallorca y no esto del avioncito. Se me notaba descaradamente la angustia: me comía una y otra vez los pellejitos de los dedos de la mano próximos a las uñas, guardaba silencio y padecía esa sensac




